—Dijiste que no había pasado nada entre esa mujer y tú. ¿Mentiste? —cuestionó.
Gerald rodó los ojos y resopló.
—No mentí, entre ella y yo, no pasó nada esa noche, las cosas se fueron dando después —mintió.
Kevin lo contempló atento.
—Pero qué relación tan extraña, recuerdo que le lanzaste en la cara el dinero de la indemnización, y ahora resulta que se van a casar. —Negó con la cabeza—, ahora sí reitero lo que siempre he pensado de ti, estás loco. —Carcajeó.
Gerald miró desde aquel lug