—No sé si te informaron que uno de los barcos se dañó y que tardaran tres semanas en repararlo —informó.
—Para eso eres la gerente, busca soluciones, no me llames para que yo de las respuestas —expuso resoplando.
—Sé muy bien qué hacer —refutó ella—, solo te llamaba a avisar que por el momento pediré que me alquilen otro navío —indicó molesta—, ese gasto no está contemplando en el presupuesto, por eso requiero tu autorización —masculló resoplando.
—¡Haz lo que creas conveniente! —exclamó e