Mi cabeza dolía y daba vueltas mientras tocaba la almohada a mi lado y la abrazaba.
Espera ¿Almohada? abrí los ojos asustada y me encontré con una habitación un poco oscura con muebles de madera y un pequeño sofá.
—¿Dónde estoy? —susurré aterrada. No recordaba nada más de la charla que tenía con Bastían y luego todo se volvió borroso.
Salí de la cama para darme cuenta que solo llevaba una camiseta y mi cabello estaba revuelto. Caminé con cautela y solo encontré un pequeño pasillo.
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