—Me muero por unos cupcakes de frambuesa y limón—dijo Lissa mientras ordenaba un perchero
—Ahora que lo mencionas, yo quiero uno de chocolate y avellana—Marcelo hablo sentado en una de las sillas que estaban en la boutique. Había sido una mañana algo ocupada pero ahora después del almuerzo la tienda estaba tranquila
—Bueno. Yo estoy a régimen—esta vez fue Cristal la que hablo mientras esperaba que una clienta saliera del probador—Pero me podría comer uno de vainilla. Digo, para no comer tantas