—¡Nena estas que Ardes! — dice una Cristal chiflando mientras miraba mi vestido vino tinto ajustado de escote V profundo de espalda baja.
Además de eso, me había puesto mis sandalias doradas altas y mi bolso de mano del mismo tono donde había guardado mi móvil, tarjetas, algo de efectivo, identificación y mi lápiz labial. El cabello me lo había recogido en un moño desordenado también, sólo llevaba un brazalete y un delicado collar Tiffany en forma de copo de nieve que era de mi madre y mi abuel