Saco mis maletas de la habitación de Vladimir y las bajo con algo de dificultad. Ayer compre un boleto de avión de regreso a Nueva York.
Vladimir se había ido hace una semana dejándome sola con su padre y Zaria
¡Por una maldita semana!
Al menos di gracias a Dios cuando al día siguiente de la partida de Vladimir, Igor también partió a Londres con la buena de Kate. Pero no sin antes darme por última vez una mirada burlona.
Hacia dos días no tenía noticias de Vladimir. Él sabía perfectamente que t