Llegamos a la cocina después de cambiarnos el Calzado y me voy arriba a guardar lo que compre en el mercado. Entro a la habitación y la encuentro vacía. Me quito el abrigo, los guantes y el gorro.
Dejo en mi maleta las dos bolsitas de terciopelo y la tercera la abro y me coloco la delicada y bonita pulsera antes de bajar a buscar a Vladimir. Por la hora debe estar en la biblioteca ya que hoy había decidió trabajar desde casa, toco la puerta y entro.
Este levanta la vista frunciendo el ceño, per