Las palabras de Gaby resuenan en los oídos de Stella. De manera instintiva, ella pone sus manos sobre su vientre mientras piensa si en verdad podría estar embarazada de James.
—No te muevas, iré corriendo a la farmacia que está al final de la calle y te traeré una prueba de embarazo ¿De acuerdo? Compraré dos, solo para que estemos seguras.
Sin más demoras, su amiga sale corriendo dejándola sola en medio de la cocina.
Los ojos de Stella bajan hacia su vientre donde todavía se encuentran sus mano