Las manos de Stella tiemblan mientras sostiene su teléfono y piensa en qué debe hacer.
Está dolida y molesta con James, pero las palabras de su mejor amiga no salen de su cabeza. es cierto que no le ha permitido explicarse y, aunque las cosas no pintan nada bien para él, necesita saber la verdad con certeza.
Su padre siempre le había dicho que había dos versiones de una misma historia y, al menos le debía James permitirle que cuente su versión.
Si es un mentiroso compulsivo, ya lo descubrirá, l