Stella Ignora a Ava y toma la silla de ruedas de James conduciéndolo hacia su habitación. Una vez ahí, ambos se quedan mirándose fijamente en un silencio cómodo mientras sienten la tensión entre ellos.
Ella hubiera podido jurar que sentía cómo las chispas chocaban contra su piel, como si una electricidad extraña comenzara a crearse en el espacio entre sus cuerpos, atrayéndolos el uno al otro.
A James le brillaban los ojos, nunca los había tenido de una tonalidad tan brillantes y eso solo lo hac