La habitación está cargada de tensión, tanta que prácticamente es palpable. El labio inferior de Stella tiembla sin que ella pueda controlarlo. Todo lo pensó que había arreglado en su vida, está a punto de irse por el retrete.
James resopla y mira a su madre.
—Esto no tiene nada que ver con que Stella sea encantadora, o de buena familia, se trata de ti y de tus aspiraciones.
—¿Cómo puedes decirme algo así?
—La verdad duele, madre. Estabas tan preocupada por tu preciosa reputación familiar que p