—Imaginé que preguntarías eso primero —le dice James sonriendo sintiéndose orgulloso de lo inteligente y hábil que es su esposa.
—Creo que es lo más lógico, sin mencionar ¿Cómo mierda conoces a Thomas Sand? ¿Lo amenazaste para que te consiguiera la información?
—¡¿Qué?! ¿Por quién me estás tomando? No soy un maldito, Stella, pensé que al menos estabas segura de eso.
—Lo siento, pero ya no estoy segura de nada.
James suelta un suspiro cargado de estrés y frustración, pero, unos segundos después,