Stella duda por un momento. Una parte de ella, una buena parte de ella quiere creerle, su alma le pide a gritos que le crea, a pesar de que otra todavía se muestra un poco renuente.
Había pensado tantas cosas malas en su cabeza sobre James y toda la situación que nunca se había detenido a pensar en que tal vez todo se tratara de un malentendido.
Al final, su amiga había tenido la razón, James debía explicarse porque, su historia fue totalmente creíble. Los puntos encajaban, y, por más que lo ha