Abatido

Lyla

Salimos de la empresa y veo a Emilio muy cariñoso, me gusta cuando se pone así, pero a veces es un cretino cuando ve a hombres frente a mi.

Llegamos a casa de mi padre y los primeros en recibirme son mis hermosos gemelos, a los cuales les doy un fuerte abrazo a cada uno y me los como a besos, cosa que los hace protestar.

—No somos niños, hermana— se enfurruña el mayor y sonrío porque siempre serán mis pequeños bebés.

—Bueno, ¿dónde está papá?— pregunto porque desde hace un par de días,
Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP