Lyla
Al despertar, me doy cuenta que Sido envuelta en los brazos de Emilio. Se siente raro dormir en casa de Camí y más cuando todo está en silencio. Intento salir despacio, pero los brazos de mi esposo se tensan a mi alrededor.
—duerme otro rato— su voz ronca siempre me ha encantado, aunque mucho más cuando es sobre él sexo.
—necesito ir a clases. tengo mis últimos exámen para mi título.
Me suelta con un gruñido y por fin me giro. Está guapo, su cabello salta en todas las direcciones y su