Lyla
Cuando despierto en la mañana, Emilio ya no está. Miro mi móvil y tengo dos mensajes; uno de él que me dice que le tocó salir a escondidas con ayuda de Amara muy temprano y el otro de Raúl diciéndome que si lo puedo ver en una cafetería en unas horas.
Me quedo paralizada porque no quiero que nada le pase, sé que si se encuentra con Emilio, es capaz de que haya un muerto. Lo veré solo para pedirle que se regrese o que se aleje un tiempo.
No quiero cargar con una muerte en mi conciencia.