Enzo Caravelli.
— ¿Por qué me estás evitando? — pregunté, acercando mi rostro al suyo, con la voz ronca y tensa por toda la irritación acumulada — ¿Por qué finges no conocerme? Estoy harto de esto, Chiara. Harto de esta nueva versión helada de ti. Tú no eres así. Yo te conozco. Sé que debajo de este maldito traje y de todas esas respuestas calculadas sigue existiendo la chica que…
— ¡No estoy fingiendo nada, Enzo! — me interrumpió, clavándose las uñas en los propios brazos, con la voz siseando