Santiago era cada vez más insistente con Luciana, y a medida que ella intentaba distanciarse, él la seguía sin cesar. Cansada, decidió apartarse y beber un jugo en lugar de seguir el juego. Sin embargo, Santiago no se detuvo y la agarró por detrás, pero Luciana lo empujó con firmeza.
—San, Perla quiere bailar contigo. Mira cómo nos está observando —le dijo, intentando poner fin a la situación.
Santiago, sin hacer caso, acarició el cabello de Luciana, un gesto que solo aumentó su incomodidad. Lu