Gala se encontraba en el departamento de Chris, rodeada de un silencio que le resultaba opresivo. La luz del sol entraba por las ventanas, iluminando el lugar, pero no lograba disipar la tensión en su pecho. Fue entonces cuando un golpe resonó en la puerta, sacándola de sus pensamientos.
—Lárgate... —gritó, con la voz al borde de la desesperación, pensando que se trataba de Matt. quién habia venido un día antes. Sin embargo, al abrir la puerta, se encontró cara a cara con Santiago.
—Ahora l