Anya:
Forcejeo intentando quitarlo de encima, pero parece un león rabioso.
—Suéltame ya. No me importan tus amenazas… Mañana pediré otra copia de los papeles y los firmarás . ¡De una vez por todas se acabará está pesadilla!
Me besa, metiendo sus dedos en mi cabello, colándose entre mis piernas, mordiéndome los labios y metiéndome su lengua hasta la garganta.
¡No!
¡Esto no era lo que yo quería!
¡Otra falsa reconciliación, no!
¡Otra vez, estar de luna de miel una semana y luego que él comie