Estamos bien.
POV DE BIANCA.
Por la mañana cubrí las ojeras con algo de maquillaje, porque me veía como una china, con ojos muy pequeños y unos párpados muy grandes.
Tras salir de casa, me dirigí al hospital del doctor Mikel. Esperé sentada en las sillas mientras llegaba mi turno. Al salir, me observó con los ojos achicados, retiró sus lentes y se acercó.
—¿Por qué no me avisaste que estabas aquí? No debiste esperar.
—Suelo respetar los turnos de cada quien, doctor —no me gusta ir por la vida ganando los