Una vez que Mario fue a prisión, Inma pudo estar más tranquila. Pudo llorar a su padre y pidió al abogado Marqués que se encargara del sepelio.
Al día siguiente, Damm llevó la información recaudada por él investigando. Al tomarla en las manos, Antón descubrió que el hijo perdido de Durant era Axel. Se sentó para poder dar la noticia. Si tan solo el señor Durant hubiera pedido su ayuda a tiempo, habría podido conocer a su hijo y, por consiguiente, a su nieta.
—Damm, debes entregarle esto a Inma.