Italy Wilson
Hanna había hecho exactamente lo que había prometido y había estado detrás de la puerta cuando la abrí ya lista para el desayuno a la mañana siguiente.
Su sonrisa suave y desenfadada me alegró la mañana en un santiamén. Y tras desayunar juntas fui conociéndola un poco más. Y por alguna razón podía ver lo empañada que estaba su personalidad divertida por algo de tristeza. Tal vez había sido por la forma en la que sus ojos se centraron en Daven y trató de no llorar.
Luego del desayun