Hanna Toscani
Dolía, dolía demasiado el saber lo que había sido Nial capaz de hacer. Él había entregado a Italy a las manos de Raian.
A Italy cuyo único mal había sido tener un padre tan desagradable como el que tenía.
Mis manos se apretaban en puños y se soltaban constantemente tratando de digerir aun la noticia. Aun cuando Natali, Ian y Hudson se habían encaminado a buscarlo en diferentes lugares a la vez para que no escapara.
Y mientras yo me había quedado sola en casa tratando de dirigir la