Epílogo
Después de los quince años nunca esperé que mi vida diera un giro como el que había dado en los últimos meses. Bueno, en los últimos años.
Había sido una niña con sueños rotos y destruidos que solo tenía un sentido en la ida y era servir, mantener a mis dueños contentos para evitar castigos innecesarios hasta que llegara el momento en dónde las cosas se pusieran feas.
Pero al final de todo solo fui entregada a un hombre que fingió quererme y aunque al final fue feo y difícil, debía admi