Italy Wilson
No había vuelto a ver a Hudson desde la tarde. Y cuando había preguntado por él me habían dicho que se encontraba trabajando. Solo le pregunté a la empleada que me había servido el almuerzo. Y aunque intenté irme a la cama después de cenar me había quedado en el sofá sentada mientras observaba a Daven dormir en la oscuridad.
Pero cuando dieron al menos las doce de la noche comencé a escuchar risitas en el pasillo y voces amortiguadas por la puerta.
Mi cuerpo se tensó al enterarme d