Hudson Toscani
Le había fallado, le había fallado tan aparatosamente y sentía que cada célula de mi cuerpo me reclamaba por haber roto una promesa que le había hecho.
Prometí mantenerla a salvo y no estaba cumpliendo mi promesa, no había sido capaz de mantenerla segura y a salvo con nuestro hijo y aquí estaba, rompiéndome la cabeza cada segundo preguntándome en dónde ella podría estar, donde podría empezar a buscarla y era tan grande la impotencia que sentía.
Gian se había deshecho de todos los