Italy Wilson
Eran las cinco con cincuenta cuando detuve el auto en el segundo pueblo que había cruzado esa madrugada. Lo detuve a la orilla de la entrada y me acerqué a la guantera para abrirla encontrándome con otra arma y un poco de dinero.
Me guardé las dos armas que había tomado en la parte de atrás de la espalda, por la cinturilla del pantalón y las oculté con la sudadera, luego tomé la mochila y me la enganché y tomé la bolsa con comida.
La carga que llevaba era pesada, pero las urgencias