Italy Wilson
—Mierda —susurré al escuchar que volvieron a tocar.
Pisando suavemente me acerqué a la puerta y miré a través de la mirilla a los dos hombres frente a la puerta.
Ambos vestían de traje, pero la mirada en sus ojos me dejó saber todo lo que necesitaba.
Con una velocidad que me sorprendió a mí misma tomé a Daven de la cama y lo metí en el closet antes de correr de regreso a la cama y tomar las dos armas.
—No pedí servicio a la habitación —grité sin acercarme a la puerta.
—Traemos el d