Capitulo setenta y ocho. Tercer round
Donna
—Yo no tengo nada que hablar contigo, Jake. Me quedó clarísimo que eres la misma m****a de siempre —mi voz tiembla, pero en este momento es lo que menos me importa. Me alivia estar en su habitación de Derrik que esta alejada del comedor para que no escuche la pelea —. Debiste limpiar tu porquería si pretendías meternos en esa maldita pocilga…
—¡Yo lo hice, te lo juro! —me rio en su cara a través del teléfono —. Derrik, él ¿vio algo? —pregunta en un gemido que se me antoja doloroso, pero q