Capítulo veintidós. Es la mujer que amo
Es la mujer que amo
—La traición se paga con sangre…
Domenico miró fijamente a su padre, no esperaba verlo tan pronto luego de su discusión del día anterior, pero no había podido hacer caso omiso de su llamado.
—Es algo que tenemos claro y es lo que hice en España —espetó.
—No fue la manera correcta, involucraste más de lo que debías y alertaste a las autoridades con tantos incendios —señaló Alessio.
—No pienso disculparme, Aarón cometió traición, solo aplique la venganza —refutó sin dar su