Capítulo veinte. Una noche amarga
Una noche amarga
Domenico había creído que enterarse de que la muerte de Pía no fue un simple accidente había sido lo peor, en ese momento tontamente lo había pensado, pero nada se comparaba con el veneno que corría por sus venas y se mezclaba con su sangre siciliana. Sus instintos asesinos cobraron vida con la fuerza de un ciclón y fue allí donde tuvo que aceptar que los sentimientos por Pilar Di Monti era amor.
Un amor que no tenía futuro, ella y Vittorio…
Domenico interrumpió la línea de su