—Arturo, señor York, gerente York, por favor, dime qué tengo que hacer para que me devuelvas la cosa. No me digas que no te acuerdas dónde la pusiste, todo eso es una excusa y no te creo ni una palabra.
Arturo dijo, —Zorrita, de verdad que no me acuerdo dónde lo puse. No lo creas, pero de verdad no me acuerdo.
—Si quieres, ve a buscar a mi cuñada, en verdad es una buena persona, fácil de llevar y le gusta hacer amigos. Creo que lo que más le gusta son las chicas como tú. Por cierto, también sabe