En opinión de Thiago, sus padres querían más a Dalia.
Le dieron la fortuna familiar porque había contado a ellos lo mucho que Dalia gastaba dinero, y con dos tías clavando sus ojos en ella, a Thiago le preocupaba que se aprovecharan de ella. Sus padres le escucharon y le transfirieron la fortuna familiar para que pudiera conservarla.
—Ahora sólo tengo a ti, mi hermanito, mi única familia. Si sigues mencionándolos delante de mí cada vez que nos encontramos, sigues sermoneándome y discutiendo conm