—El dinero que te transferí, recuerda usarlo para comer algo bueno.
Thiago todavía se preocupaba por su hermana.
Pero no podía darle demasiado dinero.
Dalia gastaba el dinero sin freno y no era lo bastante lista como para que sus dos tías se aprovecharan de ella fácilmente.
Sólo podía controlar los gastos de Dalia y no darle demasiado dinero. Aunque ella siguiera regañándole, él no le daría demasiado.
Los padres también amonestaron a Thiago. Conocían a su hija mejor que nadie.
—Lo sé, cuidaré mi