Decían que Dalia no era buena persona. ¿Y eran buenas?
Dalia pensaba que si Isabela era buena, debería ser generosa, dejar atrás su pasado y darle todas las propiedades de sus padres.
—Dalia, no quería decir eso. En mi corazón, tanto Isabela como tú sois mis hermanas. Sólo creo que ya es hora de que te independices y vivas por tu cuenta. Tienes que saber juzgar los tiempos.
—No podemos seguir viviendo al abrigo de papá y mamá. Ya no pueden ayudarnos, tenemos que depender de nosotros mismos.
—Isa