—Señorita Cristina.Axel y Miguel se pararon en la puerta de la oficina.
Cuando la puerta se abrió, los dos saludaron respetuosamente a Cristina.
Era casi la hora de salir de trabajo.
La secretaria también iba a almorzar.
Axel calculó el tiempo justo, trayendo la comida recién preparada unos minutos antes de la hora de salir el trabajo, para poder hacer un perfecto reparto con el personal de la empresa y no restarle tiempo de trabajo a Belén.
Tardaron varios minutos en llegar desde el comedor has