Al ver a su hermana sonreír así, Cristina supo que una vez más la habían malinterpretado.Sin embargo, no quiso dar más explicaciones.
Sólo sentía admiración por Axel, al fin y al cabo, las comidas y los pasteles que hacía eran de su agrado.
Belén tampoco había expresado ninguna insatisfacción.
Desde que Axel cocinaba para ella, no comentó nada malo sobre su cocina.
—Los platos de Axel son comunes, pero los sabores son impecables. Tiene la misma edad que yo, y la verdad es que tiene tanto talento