Después de un grito, Isabel cerró la ventanilla y ordenó al chófer que siguiera conduciendo.
—¡Qué niña es esta vieja! —murmuró Isabel.
Isabela sonrió y dijo: —Que la abuela sea feliz es lo más importante.
—Ella es feliz todos los días, siempre dice que la vida son unas pocas décadas y que no es una pérdida de tiempo vivir cada día feliz.
Isabel apreciaba mucho la actitud de su suegra con respecto a la vida.
Se casó con la familia York tanto porque estaba enamorada de su marido como porque le pa