Tras un beso romance, Elisa acarició suavemente la cara de Remy y le preguntó en voz baja: —¿Sigues enfadado?
Remy le dio unos besos más en la mejilla y dijo: —Es un alivio saber que Alejandro tiene un amor. Aun así, me ha asustado tanto y deberías darme un poco de calor.
Elisa sonrió y contestó: —¿No basta con los regalos y besos?
Remy la abrazó y respondió con una sonrisa: —Basta.
—No debería volver a ocurrir. Si pasa unas cuantas veces más, a mí también me dará un infarto.
—Tenemos que compro