Kevin contestó mientras bajaba del coche: —Me encanta.
Román vio que había comprado tantas cosas y le dijo: —Kevin, la próxima vez que vengas no compres tantas cosas. A nuestra familia no le falta nada. Si de verdad tengo que decir lo que falta, faltan dos personas. Mi hija y mi hijo siguen solteros.
Kevin sonrió y dijo: —Mientras a usted y a su esposa no les importe, me encantaría a dejar que su hija termine su soltería.
—¿Tu familia está de acuerdo?
—Tomaré la decisión sobre mis asuntos.
Román