—No quiero volver a casa. Si veo la cara de culpabilidad de mi madre, tampoco estoy de buen humor.
Lo que Duncan dijo era la verdad.
Nunca culpó a su madre de su accidente de coche. Sabía que había sido culpa suya, que fue él quien conducía demasiado rápido y había provocado el accidente.
Pero su madre siempre se culpó a sí misma y sentía que ella le había causado el accidente de coche.
Duncan no podía aceptar esta realidad cuando se enteró de su estado corporal y su mal genio causado por este a