Hank admitió que fue muy malo, simplemente tratando de empujar a Liberty paso a paso para que se convirtiera en una ama de casa de treinta y pocos años, desconectada socialmente y sin ninguna fuente de ingresos.
En comparación con muchas amas de casa que sufrían esta situación, Liberty ya era muy valiente. Terminó su relación con Hank Brown sin dudarlo mucho.
No siguió manteniendo la relación solo por el bien de su hijo.
Pensaba que, en un matrimonio fracasado, el divorcio podía ser perjudicial