Dalia, en su juventud impulsiva, no estaba completamente desinformada.
Recordó cómo en una fiesta de la familia Romero había intentado perjudicar a Isabela, pero su plan fue frustrado por la intromisión de Serenity. En aquel momento, Serenity la había inmovilizado, y fue Elisa quien la obligó a beber el vino que había sido adulterado con alguna droga. Cuando el efecto del medicamento comenzó, en plena casa de los Romero, sintió el impulso de desvestirse.
Su madre, alarmada y preocupada, la llevó