Eran líneas fuera del guión.
—Di algo. ¿Qué quieres explicar?
Daniel resopló hacia atrás.
—Bien— Soledad se rió en vez de enfadarse, sacó el anillo y se lo lanzó directamente, luego dijo con fuerza aquella palabra:— Mentiroso.
—Soledad, ¡no te estoy engañando! Estoy... solo exagerado.
—Sigues discutiendo.
—¡Sólo quiero que te preocupes por mí un poco! No quería que tardara tanto. ¡Mira mis charlas con Emilio!
Soledad pusieron los ojos en blanco, ¡resultó que había evidencias!
Daniel se lamentó m