Soledad se acercó y lo tocó con cuidado.
Un poco rojo en el puente de la nariz.
Lo presionó con su mano suavemente...
Daniel sintió el dolor, pero sus años de experiencia como actor le hicieron ser familiar con la gestión de la expresión, y lo soportó por mucho que le doliera.
Estaba en un dilema... fuera como fuera, primero tenía que seguir la actuación...
Soledad suspiró y se sentó a su lado, con sus grandes y hermosos ojos llenos nada más que de una leve tristeza y una firme convicción.
Estab