Veía que era el tiempo que Clara conseguió, aprovechó este mes para seguir inyectando a Luna la medicación para que nunca entrara en razón...
—Daniel—Ánsar le miró y preguntó en voz baja: —¿Quién atiende ahora a Su Alteza Luna?
—El equipo del pasado—Daniel respondió—. Tío, en cuanto entraste en la prisión, la reina Clara volvió a llamar a ese equipo médico.
Ánsar era correcto, ¡la droga inyectada a Luna era el quid del problema!
—¡Deja a Soledad que consiga la medicina de ese equipo médico!
—Tío