Dormía tranquilamente los últimos días, y los mosquitos sólo picaban a Luna pero no a ella... Pensó que en realidad era como decían algunos posts, que los mosquitos picaban a la gente por su grupo sanguíneo.
También se alegró en secreto de que su grupo sanguíneo no fuera el favorito del mosquito.
Resultó que...
No era que los mosquitos no la picaran, era que alguien la ayudaba a librarse de los chupasangres.
—¿Tú, despierta?
Luna, en la oscuridad, dejó de moverse y la miró estupefacta, como una