Capítulo 829
Entonces se dio cuenta de que llevaba toda la tarde sentado desnudo en la sastrería. No había mucha gente que viniera a hacer la ropa y la recoja esta tarde, y los pocos que vinieron, cuando vieron a una persona así sentada en la tienda, tenían mucho miedo.

Tenía una cara hermosa, pero tabién cara de enfado, y estaba desnudo...

¡No parecía una persona decente!

Y así Daniel, por su cuenta, disuadió a los clientes que no eran muchos.

Esa camisa tenía todos los botones arrancados y no podía ponérse
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