Hubo bastantes respuestas debajo de ese posts, todas burlándose de ella.
Sin embargo, la mano de Daniel descansaba sobre la pantalla, sus dedos recorriendo lentamente cada palabra.
Era como acariciarle el pelo, un pelo castaño largo y esponjoso como el de una gatita.
El nombre de esa cuenta fue Sunny...
Daniel cerró los ojos y dejó escapar un largo suspiro.
—Daniel—susurró Josh—, si realmente no quieres trabajar ahora, entonces te sugiero que vuelvas a la zona austral por un tiempo. ¡Incluso por